domingo, 13 de julio de 2014

Todo lo que siento.

la noche es malvada, es puta. Te hace recordar. Recuerdas cada una de aquellas conversaciones con él, tu salvavidas. Recuerdas todos los sentimientos, las sensaciones, la serotonina corriendo por tus venas, tu vello se eriza al recibir cada contestación, tu pulso es tan acelerado que parece que te se vaya a salir el corazón y escribes lo más rapido que puedes para no hacerle esperar. La noche es demasiado puta. Y los recuerdos aun mas. Lloras. Y sollozas, gritas en silencio, pones la musica atope en tus cascos mientras tus oidos empiezan a dolerte del volumen en exceso. Lo bajas un poco, aun aprecias tu oido. Sigues llorando, quieres gritar pero no puedes. No quieres. O si, simplemente no puedes ya que nada sale de tu boca, tan solo un simple y ahogado gemido en forma de suplica. Suplicas piedad. Piedad a el. A todos. A Dios incluso. Piedad por tu alma, por tu destrozado y masacrado corazon. Sigues llorando desesperadamente, tus ojos no dan para mas y entonces, en ese mismo instante lo sientes. Sientes ese "crack". Ese ruido, esa sensacion, esa agonia. Es algo tan irracional que incluso describirlo es frustante. Es...tu corazon. Se ha vuelto a romper. ¿Por cuantas veces mas? Ese dolor inexplicable, se extiende por todas tus venas, te ahogas, sientes que tu mente abandona tu cuerpo, lo sientes de nuevo. Estas volviendo a caer, te dejas ir. Dejas de sollozar y...abres los ojos. Te has vuelto a romper, enhorabuena. Vuelves a la rutina.

BIENVENIDO DE NUEVO AL INFIERNO.

No hay comentarios:

Publicar un comentario