Esta oscuro. Demasiado oscuro. Cierro la mosquitera que cubre toda mi cama. Así mejor. Me encierro en mi mundo, me pongo los cascos e intento tranquilizarme. No cierres los ojos, sabes que es peor. Al final los cierro, me concentro en la música. No existen, no hay nada en la habitación excepto tú. Escucho un ruido, aprieto mis párpados. Joder no! Siento que alguien se acerca, se rie. Me quito los auriculares, abro los ojos aterrorizada y pienso que nada de esto es real. No es real, nada es real excepto tú. No te pongas paranoica. Jadeo, asustada. Siento que se acerca, mi sangre corre por mis venas a la velocidad de la luz, tan solo se escuchan mis jadeos entrecortados y los latidos de mi corazón masacrado. Me pongo a llorar.
-VETE! -grito en mi foro interior- NO TE QUIERO AQUI, NO EXISTES, VETE, VETE, VETE!
Siento su presencia, no quiero que se acerque mas, me siento atrapada. Cada vez esta mas cerca.
-PARA. LO SIENTO, PARA! ME RINDO! NO TE ACERQUES!
Sollozo, no puedo con esto. Siento como sonrie. Cojo la cuchilla a oscuras, la deslizo por mi piel, aprieto fuerte.
-Ya esta, contenta? Lo conseguiste. Ahora alejate. ALEJATE!
"muy bien querida. A veces no eres tan inútil."
sábado, 19 de julio de 2014
La paranoia en una típica noche de una enferma.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario